
Así que el viaje está llegando a su fin, pensé. Finalmente sabremos lo que nos depara esta nueva cautividad en la que estamos destinados a ser inferiores e incluso más abyectos que antes. Experimenté miedo, pero también cierto alivio. Sentí tanta curiosidad como terror".
Tercer y ultimo libro de la trilogía de Anne Rice.
Personalmente es el que mas me ha gustado, si he logrado ver el estilo de Anne Rice, interesante. Aunque claro los otros dos son necesarios para entender este. La trilogía empezó como un cuento y como nos imaginábamos tiene de cuentos "vivieron felices y comieron perdices".
Como era de suponer. La psicología de los personajes evoluciona aunque no se nota mucho, pero la protagonista logra alcanzar la madurez que nos la demuestra a la hora de tomar decisiones.
Aquí os lo dejo y espero que disfrutéis de la lectura, en todos los aspectos ;o)
http://www.4shared.com/file/224869587/2144eff/IIILa_Liberacin_de_la_Bella_Du.html


Él está absolutamente perdido, aunque no lo sabe. Lo hace con toda la pasión y todo el cariño del mundo, pero ella no acaba de disfrutar. O, al revés, él se muere por proponerle algo a ella o porque ella le acaricie o le excite de determinada forma, pero no sabe cómo decírselo. Ante esto hay dos opciones: la opción "tradicional" que consiste en hacer ver que todo es genial, para no herir al otro ni socavar su autoestima, y fingir un gran placer o incluso el orgasmo. Con ello, nos aseguramos que la pareja está contenta y feliz y, también, que va a continuar haciéndolo todo exactamente igual. Y la opción actual: hablar y/o pedir lo que se desea.
El ABC de la comunicación sexual.
Pedir una acción concreta del tipo" Cómeme" o "me encanta cuando lo haces así, tan suave" ( o más fuerte o más rápido o más lo que sea), puede funcionar como el mejor afrodisíaco. Pero si notamos que, en el momento, se nos hace un nudo en la garganta y no podemos hablar de pura vergüenza o timidez, hay otras formas para empezar a comunicarse y ensayar la comunicación sexual hasta llegar a pedir lo que queremos justo en el momento en que lo queremos:
Los gestos: Guiar la mano de tu pareja hacia donde quieres que te toque, acompañarla para mostrarle el tipo de caricias que deseas..... O al revés, apartar suavemente la mano de un punto en el que no te gusta que te acaricie y llevarla a otro.
El lenguaje corporal: Por ejemplo, si deseas más presión en un acto íntimo, levanta la cadera un poco. Si quieres que se mueva más deprisa o más lento durante la penetración, guía y mueve sus caderas. Si deseas que te chupe un pecho, pónselo en la boca mientras le acaricias o le sonríes...

Los gemidos: Si ella o él hace algo que te gusta mucho, gime más fuerte. Así de fácil!.
Los silencios: Complementarios de los gemidos. Cuando varíe el tipo de caricia o la intensidad enmudece. Se necesita ser muy torpe para no interpretarlo.... Cundo vuelva a hacer algo que te guste, gime y si acierta en el punto clave: ¡ GIME MÁS FUERTE!.
Los monosílabos: No requieren mucho esfuerzo; incluso los amantes más callados son capaces de decir "Sí"( funciona mejor cuando se repite varias veces) o " Uau" pronunciado alargando la A.
Las órdenes de una palabra: Para comunicadores avanzados. Palabras como "Sigue" o "Así". Y, como juego, ¿ por qué no empezar a dar órdenes concretas del tipo "No pares", "Más fuerte", "Acaríciame los pechos", "Sigue un poco más" o similares?.
Recompensar al amante
En este juego de comunicación verbal es importante no olvidar recompensar al amante. Una frase como " Me encanta cuando me haces esto" o "Me vuelve loco/a la forma en que me besas/comes/devoras/acaricias etc" asegura que la pareja sepa que va por buen camino y que se sienta bien, por lo que, seguramente, seguirá regalándonos con esas caricias y estímulos que tanto nos gustan. Unas horas o un día después, cuando las hormonas vuelvan a su sitio y no estemos bajo su efecto, se puede comentar la jugada, siempre con actitud positiva: no se trata de dejar mal al otro ni hacerle sentir mal, sino de conseguir un diálogo sexual placentero. Es muy diferente decir: "Eres demasiado directo/a, me acaricias poco" o "No me gusta que vayas tan al grano" a decir: " me gusta como me acaricias, me encantaría que me acariciaras más" o " Tienes unas manos fantásticas, cuando me acaricias me derrito". El matiz es sensible y los resultados de las segundas frases son increíblemente mejores que los de la primera. Os lo aseguro....
Fantasías para comunicarse
Yendo un paso más allá, podéis recrear con palabras el encuentro sexual de la víspera recalcando los momentos y las acciones que os gustaron más. Es una forma sexy de comunicarse, de acercar posiciones y gustos y, quizá, de volver a empezar. Y, jugar por jugar, ¿ por qué no crear una fantasía en la que cada uno exprese lo que le gustaría hacer. decir y sentir y lo que le gustaría que le hiciera el otro?. Lo cierto es que hombres y mujeres somos diferentes y, además, no hay dos personas iguales en la forma de entender y disfrutar la sexualidad. Como en cualquier otro tema relacionado con la pareja, el sexo es una negociación. No se trata de ceder o de complacer, en contra de los propios gustos, deseos e inquietudes, sino de llegar aun espacio común en el que los dos os sintáis bien y disfrutéis.
Frases que NO deberían figurar en vuestro vocabulario erótico:
¿Te falta mucho?
¿Ya has terminado?
¿Te ha gustado?
¿Te has corrido?
¿Cuántos orgasmos has tenido?
¿Ha sido el mejor polvo de tu vida?
En el sexo, nada tiene que ser exigencia ni presión. No se trata de demostrar quien es el mejor amante sino de disfrutar juntos. Y, desde luego, para conocer la opinión del otro no hay que recurrir a preguntas cerradas a las que se puede contestar SI o NO, sino a la observación, a la sensibilidad y a preguntas con imaginación y fantasía.
Es necesario conocer al otro, explorar, conocerse y darse a conocer.




Según las últimas y más fiables noticias, la mayoría de mujeres se masturba: 9 de cada 10, aunque existen encuestas con resultados para todos los gustos: desde el 20% hasta el 97%.
La variación de porcentajes se debe a que, por vergüenza o por recato, muchas mujeres mienten a los encuestadores negando sus prácticas en solitario. La masturbación femenina continúa siendo un tema tabú.
Y, aunque es importante que se haga –aunque sea sin contarlo- también es importante que se reconozca(al menos en las conversaciones entre amigas y en las encuestas…) para acabar de normalizar de una vez por todas la sexualidad de las mujeres.
¿Por qué masturbarse?
Entre los múltiples beneficios de la autoexploración erótica también se encuentran que relaja, ayuda a dormir, combate los dolores de cabeza tensionales y alivia el estrés. Asimismo, como cualquier encuentro sexual, tiene notables beneficios sobre la belleza y el estado de ánimo
Lo importante de la masturbación no es cómo se haga sino que se haga porque es la forma de conocerse a una misma.
Darse placer a una misma es la manera de soltarse y de darle al botón de inicio del deseo sexual y, también, de combatir la anorgasmia en las relaciones en pareja.
Aunque, siempre lo diremos, el placer de la mayoría de las mujeres pasa por la estimulación del clítoris.
Si quieres disfrutar más en los momentos en compañía, conócete a través de la masturbación y podrás explicar a tu compañero qué te gusta y cómo y cuándo…
Algunos momentos autoamorosos
Una mujer puede conducirse al orgasmo en cuatro minutos. Hablaríamos, entonces, del expreso sea de medianoche o de la hora de la siesta o de la hora que toque (o que te toques…). Su gran ventaja es que inmediatamente puedes ponerte a dormir o a pensar con calma y con la mente más relajada y abierta en algún problema que te quite el sueño…
El expreso también puede realizarse con un vibrador de doble placer como G- Spot Sqirmy (entre otros) que puede enseñar a las mujeres el camino hacia el orgasmo y sensibilizar otras zonas de placer especialmente la vagina.
Por cierto, según los estudios de Shere Hite la mayoría de las mujeres prefieren masturbarse acariciando su clítoris mientras están tumbadas boca arriba.
El explorador. Si ya sabes como satisfacerte y puedes tener un orgasmo en pocos minutos, quizá podrías alargar más el placer tocando otros puntos de tu anatomía para llevarte a ebullición. No olvides la parte interior de los muslos, el vientre y los pechos: explora todo tu cuerpo en general para descubrir tus zonas más sensitivas y placenteras.
Para convertir tu momento contigo misma en un automasaje de sensualidad puedes utilizar un masajeador como Laya Spot, que además es resistente al agua;el sensual Ivy, que tiene hasta 7 distintas velocidades para que vayas conociendo tu resistencia a las vibraciones, entre otros glamourosos y versátiles juguetes. Es un momento para quererte a ti misma, relajarte por completo y gozar sin prisas y sin la urgencia de experimentar un orgasmo.
El escondido. Se trata de apretar los muslos entre sí de forma que obtengas placer. Con falda o debajo de una mesa pasa totalmente desapercibido.
Si quieres darle más emoción a tu sesión de placer usa un juguete discreto, preferiblemente con mando a distancia. Puedes usar en público, de forma que pase totalmente inadvertido, un juguete como la bala vibradora Secret Play con control remoto.
El de la ducha. Estabas duchándote tranquilamente pensando en tus cosas cuando un chorrito del teléfono rozó tu clítoris por accidente y una cosa llevo a la otra y estallaste de placer. Ten en cuenta también las variaciones de temperatura que hace posible la ducha...
No desdeñes otros placeres acuáticos: puedes obtener placer extra durante tu baño o ducha si dispones de un patito vibrador o de una esponja de fresa.
El despertador. Aparte de darte placer por la mañana para empezar el día con energía, también podríamos llamar despertador al momento erótico en el que despiertas tu vagina estimulándola a la vez que el clítoris que ya te ha dado probados resultados.
Tu juguete puede ser un vibrador pequeño como Meany o Baby Bug, que, además, son resistentes al agua.
El íntimo intenso. Empieza por acariciar la vulva en general y tus zonas más sensibles en particular, incluso algunas zonas que habitualmente no tocas (lados del clítoris, capuchón, la punta, el perineo y, también, los diversos puntos de tu vagina). Un buen lubricante puede convertir en mucho más placentero este viaje por tu sensibilidad. Sé consciente de lo que sientes en cada punto que acaricias.
Puedes hacerlo más travieso si usas un vibrador de dedo.
El fogoso. Amontona ropa o almohadas sobre la cama y acuéstate boca abajo sobre este montón. Mueve tus caderas circularmente o hacia arriba y hacia abajo con la presión que desees de forma que estimules tu clítoris. Tus piernas pueden estar abiertas o cerradas, aunque casi mejor abiertas para ayudar al movimiento.
El completo. Cuando ya estés muy motivada, introduce un dedo o dos en la vagina. Mantén el dedo pulgar en contacto con el clítoris y juega con él de la forma que te sea más placentera mientras mueves los otros dedos y empujas tu cuerpo hacia arriba. ¡Ritmo!!!
El extraño. Simplemente cambia de mano: lo que hacías con la izquierda hazlo con la derecha y al revés. Una conocida técnica para la masturbación masculina es sentarse sobre la mano que usan para masturbarse con el fin de que se duerma un poco y sentirla como ajena. No hay testimonios sobre esta práctica aplicada en mujeres…
Las variaciones son casi infinitas, lo único que necesitas es mantener la mente abierta, probar y experimentar, relajarte y disfrutar.

El caso es que os voy a decir como hacer conjuros de amor y hechizos, pero que podamos realizar, que muchos hay, pero te piden unos ingredientes que vete tu a saber donde encontrarlos.
Ahí va el primer conjuro para que vuestra pareja que perdieron el deseo por vosotr@s
Ingredientes:
1 vela roja
3 hebras de hilo de un color parecido al cabello del ser objeto de nuestro hechizo.
1 botellita del aceite
1 trozo de papel.
Preparación:
Primero: calentar un poco la vela y pegarle los tres hilos ( si fuera tres pelos de esa persona seria mucho mejor).
Segundo: con la vela entre las manos, pensar muy firmemente en la persona, visualícela acercándose a ti lleno de deseo y pasión, luego visualízala a tu lado, en la actitud que te gustaría que estuviese.
Tercero: ponte un poco de aceite en los dedos, recorre la vela con ellos usando movimientos sensuales como si se lo hiciera a su amante, sigue imaginando que estáis juntos
Cuarto: enciende la vela y recita: "el amor es dulce, el deseo es infinito como acaricio esta vela quisiera acariciarte a ti y que tu me acaricies a mí, espíritus del deseo vengan en mi ayuda ahora. Luego escribe el nombre de su amante tres veces en el papel y quémalo con la vela, mientras se esta quemando susurra su nombre tres veces y apaga la vela.
Ahora a esperar a que él o ella llegue. Suerte.

Consejos para una buena higiene genital para chicas.
Todos los días con mucho cuidado y meticulosamente.
Tres pasos a seguir:
• En la ducha date un chorro de agua abundante sobre los genitales externos y jabón neutro, nunca uses jabón ni otro producto dentro de la vagina. Las llamadas “duchas vaginales”, son muy perjudiciales para el ph interno vaginal, para la flora y recubrimiento de la misma.
• Tras la ducha es muy importante que se seque completamente toda la zona, sobre todo a los pliegues glúteos e inguinales (igual que se seca a un bebe tras el baño). Ya que si queda humedad, es el ambiente perfecto para que salgan de hongos y bacterias.
• Un amigo me dijo una vez que orinara después de cada acto sexual para evitar infecciones, me quedé sorprendida, pero luego me enteré que es verdad, así que tras el acto beber agua y orinar. Os recuerdo que la forma de limpiarse después de orinar o defecar es de delante para atrás, osea de la vagina al ano, así evitaremos que las bacterias anales lleguen a la mucosa vaginal.
Para ellos:
También tenéis que limpiarlo todos los días, sino nacerán bichitos.
• En la ducha echar hacia atrás el prepucio y lavar bien con agua abundante y jabón esa parte del glande y después lavar el resto del pene y los testículos con agua y jabón. Secar concienzudamente pero con otra toalla distinta que solo sea para uso de esa zona. Si sudas muchos ponte polvos de talco en la zona, dúchate otra vez al finalizar la jornada y ponte talco de nuevo
•Si has tenido relaciones con una mujer con el periodo lávate después del acto, ya que la sangre favorece el crecimiento de microbios.
Veréis que con siguiendo esto vuestras relaciones serán mejores, por lo menos mas tranquilas, ya que no pensareis si os huele mal, si sabrá mal o si luego vais a tener picores molestos.
